

Ruth Renner May.
Perito traductor federal en México · Certificada por la American Translators Association (ATA) en Estados Unidos · Economista
Vengo de la economía y de la banca. Por eso, cuando traduzco un contrato de crédito o un memorando de inversión, no leo solo las palabras: leo la operación que hay detrás, el efecto de cada cláusula y lo que est á en juego para cada parte.
Entender las finanzas desde dentro y trasladar el derecho con precisión no siempre van juntas. Y es justo la combinación que necesitan los documentos en los que un error se paga caro.
Perito traductor federal autorizada por el Órgano de Administración Judicial
Traductora certificada por la ATA (inglés–español)
Economista. Diez años en banca comercial y patrimonial
Documentación transfronteriza México–EUA desde 2011

Las herramientas proponen; el criterio decide
La tecnología cambia rápido y la sigo de cerca. Uso herramientas de traducción asistida por ordenador (TAO), inteligencia artificial (IA), memorias de traducción, bases terminológicas (TB) y glosarios. Aceleran, organizan, proponen. Ninguna ha tomado jamás una decisión.
La primera decisión de un proyecto nunca es lingüística. Un contrato de tarjeta prepagada no se traduce igual si el lector es un abogado estadounidense que si es un trabajador hispanohablante que acaba de recibir esa tarjeta para cobrar su salario. Un fideicomiso no se traduce igual si el lector es el banco que lo administra que si es la familia que quiere entender qué recibe cada quien. Eso no lo resuelve ni un diccionario ni un modelo.
Después vienen las decisiones que nadie ve: el término que se conserva en inglés porque no existe en México; el que hay que explicar; la definición que debe seguir en pie cuarenta páginas después. La consistencia no aparece por sí sola: se construye.
La IA abarató el primer borrador. Y eso, a su vez, volvió más valioso el criterio.

De la banca a la traducción
Estudié economía en la Universidad Anáhuac Norte y trabajé durante diez años en banca: en Banamex, en el área de análisis para consejeros consultivos; en Banca Mifel, en banca patrimonial y en los mercados de dinero y divisas. Ahí aprendí a leer un documento financiero como lo lee un banquero: por lo que está en juego, no solo por las palabras.
Las finanzas me dieron la disciplina; las novelas sobre traductores me dieron la idea. Ahora las dos por fin comparten el mismo escritorio.
Traduzco de manera profesional desde 2011. Lo que empezó como un cruce entre dos mundos se convirtió en una especialización: la documentación jurídica y financiera sensible y de alto impacto en el corredor México–EUA.
Cómo trabajo
Cada documento lo trabajo como si fuera mío. Investigo el contexto, verifico la fuente y decido con fundamento.
Si el documento original trae un error o una ambigüedad, te lo señalo para aclararlo, no lo corrijo por mi cuenta: así la traducción no hereda los defectos del texto de origen.
Uso las mejores herramientas que existen, pero la decisión y la responsabilidad son mías, no de la herramienta.
Credenciales y afiliaciones profesionales
Perito traductor federal (OAJ)
Certificación ATA — American Translators Association
Cambridge Business English Certificate Higher (BEC Higher), Grade A, C2
Afiliaciones profesionales
Perito traductor autorizado a nivel federal en México, con nombramiento del Órgano de Administración Judicial, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 11 de diciembre de 2025. Este nombramiento me autoriza a producir traducciones certificadas para procedimientos judiciales, actos notariales y trámites regulatorios en México.
Cuento con la certificación de la ATA para traducción inglés–español, la credencial profesional formal para traductores que trabajan en el mercado de Estados Unidos. La obtuve en 2021 tras aprobar un riguroso examen en el par de idiomas.
→ Verifícalo en el directorio de la ATA
Certificado de Cambridge Assessment English. Corresponde al nivel C2 del CEFR, el más alto de dominio del idioma inglés.
– Organizaci ón Mexicana de Traductores (OMT) · omt.org.mx
– Colegio Mexicano de Licenciados en Traducción e Interpretación (CMLTI) · cmlti.mx
– American Translators Association (ATA) · Certificación #541902 · atanet.org/verify





Economista por la Universidad Anáhuac Norte, con mención honorífica.
Mi tesis analizó los flujos de capital hacia América Latina y sus efectos macroeconómicos, un tema que sigue siendo directamente relevante para el trabajo jurídico y financiero transfronterizo que realizo hoy.
Mi formación en traducción es igual de sólida: cursé un diplomado de dos años como intérprete-traductora en la combinación inglés–español en Berlitz México.
Formación académica

Desarrollo profesional continuo

La certificación de la ATA exige un mínimo de 20 puntos de educación continua cada tres años, y mantener el nombramiento de perito traductor en México también requiere demostrar un desarrollo profesional constante. Mantengo ambos al día, con formación en traducción jurídica y financiera, en flujos de trabajo asistidos por IA y en documentación transfronteriza.
Mi desarrollo profesional abarca cuatro áreas:
- Traducción jurídica y contractual. Derecho contractual, traducciones certificadas y notariadas, instrumentos de fideicomiso y sucesión, documentación corporativa y dictámenes periciales.
- Traducción financiera. Terminología especializada, instrumentos financieros y recursos para traductores que trabajan en contextos de inversión y gestión patrimonial.
- IA y tecnología. Flujos de trabajo de traducción asistida por IA, posedición de traducción automática e integración de herramientas TAO, con énfasis en el control de calidad y en el uso responsable en contextos jurídicos y financieros.
- Práctica profesional. Trabajo con clientes de alto nivel, desarrollo de la práctica y congresos de la industria, incluidos el Congreso Anual de la ATA y el Congreso Internacional San Jerónimo de la OMT, referente de la traducción en México.


Completamente invisible, del todo imprescindible
Lo que más me importa llega después de entregar el proyecto: saber que mi cliente cerró la operación, que la autoridad reguladora aceptó el documento, que el informe cumplió su objetivo y que nadie tuvo que preocuparse por la traducción.
Lo que contratan no es una traducción; es una preocupación menos. Por eso vuelven.
Fuera de la traducción: montaña, senderismo, ciclismo y triatlón. Y trece libros infantiles publicados, que me recuerdan que las palabras también saben jugar.

Ruth Renner May